La imponente pista Stelvio alzó el telón del esquí alpino en los Juegos de Invierno de 2026. Pocas horas después de la extraordinaria ceremonia de apertura vivida en Milán, 36 esquiadores de 17 países buscaban los primeros metales. Estaba en juego la gloria olímpica en la prueba reina de la velocidad.