La defensa de los Seattle Seahawks impuso su ley este domingo en la Super Bowl. Con un muro −que fue desde el principio del partido de un muro de las lamentaciones para los New England Patriots−, el equipo de la Costa Oeste se aseguró así el segundo trofeo Vince Lombardi al ganar con claridad (29-13) tras anotar dos touchdowns en un último cuarto en el que también se desquitaron en ataque. Fue además su revancha particular: hace 11 años, el mismo cruce acabó con la victoria de los Patriots y la cuarta victoria de una franquicia que se quedó este domingo a las puertas de conquista su séptimo anillo, lo que la habría convertido en la más laureada de la historia de la NFL.