El partido del Metropolitano de este jueves dejó dos caras de la moneda en cada uno de los banquillos. Por un lado, un Simeone en éxtasis, contagiado por la energía de una afición entregada desde el anuncio de las alineaciones. “La vida es energía y hoy la vivimos en el estadio”, dijo el Cholo en la rueda de prensa posterior al encuentro. En el otro lado de la moneda, un Flick resignado al ver cómo su equipo encajaba cuatro goles en el primer tiempo sin ver reacción alguna de sus jugadores sobre el césped. “No hemos jugado como equipo, no hemos presionado lo suficiente y ellos tuvieron más hambre que nosotros para marcar goles”, dijo el técnico alemán.