De las remontadas a las caídas
Siempre tenemos tendencia a correr, a ir muy rápido. Sin embargo, el fútbol, como la vida, te acaba poniendo en tu sitio. El partido en el Metropolitano confirma que la supuesta madurez del equipo en la segunda temporada de Flick aún es muy tierna. Las remontadas excitantes de la temporada pasada que definían al equipo han mutado a caídas sonadas en grandes escenarios. Hemos pasado de remontar las finales contra el Madrid, partidos claves contra el Atlético o aquel encuentro de Champions en el campo del Benfica, a perder 3-0 contra el Chelsea, 4-0 contra el Atlético e incluso 4-1 contra el Sevilla.