Hansi Flick es, sin discusión, uno de los mejores técnicos de Europa. Dibujó un obra de arte con su Bayern, ha resucitado al Barça pese a las apreturas económicas hasta convertirlo de nuevo en un coco. Méritos más que sobrados para aplaudir una obra mayestática que, desde este mismo jueves, tiene un borrón que le iguala a los más grandes de las últimas décadas.