El sábado se oficializó su fichaje por el Barça y el domingo disputó los 90 minutos contra el Mallorca. El último fichaje blaugrana en el fútbol base rompe todos los moldes. La adaptación a un nuevo club necesita en el 99% de los casos un tiempo prudencial pero en el caso de Álex González no ha sido así. Llegar y besar el santo.
Sport avanzó su contratación el pasado lunes y en pocas horas Álex ha pasado de la tranquilidad de la Damm al trasiego de jugar en el Barça. El extremo de 19 años era el máximo goleador de los cerveceros y de todo el grupo tercero de la División de Honor. 12 goles jugando de extremo es una cifra excelente para un futbolista formado de manera genuina en la Damm, una de las mejores escuelas futbolísticas no solo de catalunya sino de toda España.
La Damm lo fichó del Gimnàstic de Manresa en el 2020 y desde entonces ha sido pieza clave en todos los equipos del conjunto rojiblanco. El salto de la Damm al Barça es de los más plácidos ya que además de no cambiar de ciudad el estilo de juego de los cerveceros es muy similar al que se practica en La Masia.
Joan Verdú, entrenador del Juvenil a de la Damm, es un técnico que pone en práctica el ideario que mamó cuando era jugador de la cantera blaugrana. Este factor ayudó a que el debut de Álex González tuviera una naturalidad alucinante.
A cualquiera de los aficionados del mallorca presentes en el campo 7 si les hubiéramos preguntado por que jugador del Barça estaba debutando nadie hubiera acertado que se trataba del dorsal 11.
Álex jugó con tranquilidad, pausa y a la vez con descaro y sin emitir ninguna señal de duda o de desconocimiento del contexto futbolístico en el que estaba inmerso por primera vez. Hace pocos meses jugó en ese mismo campo con la Damm en un partido vibrante (4-4) y tras recalar en el equipo blaugrana su rendimiento se asemejó al de otros futbolistas que suman media vida de blaugranas.
Pol Planas, muy activo, para dar indicaciones tácticas en la banda no tuvo que explayarse en exceso con su nueva adquisición. Álex llegó al Barça con la lección aprendida. La partitura de la Damm no es idéntica a la del Barça pero sí muy similar.
La lesión de Uri Pallás unida al ascenso de Shane Kluivert y Ebrima Tunkara dejaba un hueco en la banda izquierda del ataque que Álex logró resolver con total eficacia. En el minuto 7 del encuentro Álex ya probó su primer remate a portería. El gol de Quim Junyent, en el minuto 12, que equilibraba la diana de Torres nacía de un centro de Álex González.
El ex de la Damm rozó su decimotercer gol del curso en el minuto 26 en un mano a mano claro ante el portero del Mallorca. Álex definió bien pero Niki se lució con un paradón.
El gas de Álex González no se frenó en la segunda mitad. En el minuto 12 sacó una falta directa que atrapó el portero balear. En el 2-1 de Fofana, Álex González participó como casi todo el equipo en una jugada coral maravillosa. Además de acciones de remate o pase final, Alex se ofrecía en todo instante con desmarques constantes y en el trabajo sin balón echaba siempre una mano.
La mejor acción técnica del flamante '11' barcelonista la ejecutó en el minuto 77 con una mediavuelta mágica que le permitió rematar con peligro. Álex había creado hasta tres ocasiones claras y participó en dos de los tres goles del equipo de Planas.
Más allá de estas acciones concretas lo mejor de Álex fueron las sensaciones. No solo se le vio muy integrado en el equipo sino que pudo aplicar no naturalidad todo lo que se le pide a un extremo en el 4-3-3 del Barça.
Andoni Zubizarreta hizo célebre la expresión de 'fichaje de rendimiento inmediato' para referirse a Vermaelen. Las lesiones frustraron que el belga tuviera continuidad pero la frase dejó huella entre los culés. En el caso de Álex González solo hay que esperar que este debut fulgurante no sea un espejismo y tenga, como se espera, una continuidad más que interesante.