¿El coche más caro en una boda? El Ferrari de Charles Leclerc que desafía los récords
Charles Leclerc se adelanta al comienzo de la temporada de la F1 con una de las bodas del año. El piloto quiso dejar claro que no solo tiene buenos coches en la parrilla. El pasado sábado 28 de febrero en Mónaco tuvo lugar la unión secreta entre Charles Leclerc y la influencer Alexandra Saint Mleux.
¿Valen doble los goles fuera de casa en la Copa del Rey?
La Copa del Rey 2025/26 vuelve a escena del 3 al 4 de marzo con la disputa de los partidos de vuelta de las semifinales de la competición. Estos días, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Athletic Club y Real Sociedad se disputarán entre ellos los dos billetes que dan acceso a la final en La Cartuja, donde se decidirá al campeón del torneo copero de esta temporada.
Las semifinales de la Copa del Rey son la única ronda del torneo que se disputan a doble partido. Los partidos de ida de las eliminatorias entre FC Barcelona-Atlético de Madrid y Athletic Club-Real Sociedad se celebraron del miércoles 11 al jueves 12 de febrero, mientras que los encuentros de vuelta se jugarán este martes 3 y el miércoles 4 de marzo. La penúltima ronda de la competición cierra sus puertas estos días con todo por decidir en ambos cruces.
Como suele suceder cada temporada, la aparición de una ronda a doble partido suscita ciertas dudas entre los aficionados. Una de ellas, como siempre, es sobre si la norma del valor doble de los goles fuera de casa sigue vigente. En este caso, con ambas eliminatorias abiertas y con una posible remontada del FC Barcelona contra el Atlético de Madrid en el aire, la pregunta viene al caso, ya que se trata de una cuestión que muchos querrán resolver a lo largo del partido.
¿Valen doble los goles fuera de casa en la Copa del Rey?
La respuesta es simple: no existe el valor doble de los goles fuera de casa en la Copa del Rey. Desde la temporada 2021/22, los tantos anotados en campo contrario no sirven como criterio de desempate, algo que propicia que los conjuntos locales no jueguen condicionados por la penalización que supondría encajar en casa.
De esta forma, los equipos tiene claro cuántos goles tienen que marcar para igualar o superar una eliminatoria. Sin los cálculos del valor doble de antes, el entendimiento de qué equipo está por encima en cada momento del cruce es simple, pues solamente sirve la suma de los goles sin importar otros criterios para resolver quién está por delante en la eliminatoria.
El perfil de Néstor Pérez, segundo entrenador del Real Zaragoza: el fútbol en las venas, el Zaragoza en el alma
Quizá todo empezó en el diario Equipo, génesis de carreras, devociones y aventuras. La de Néstor Pérez, de 45 años, comenzó, como la de otros, delante de un ordenador, nexo de unión con la audiencia para relatar su pasión por el fútbol. La cosa, en todo caso, venía de serie y es que Néstor, hijo del prestigioso entrenador aragonés Miguel Pérez, creció con el balón como fiel aliado. Su vocación pronto le llevó a recorrer los campos de la comunidad. Primero como técnico (Casablanca, Sn Gregorio, Oliver, Teruel, Utebo o Ejea entre muchos otros) pero el zaragozano, siempre ávido de conocimiento y de seguir alimentando su insaciable apetito, se adentró en la dirección deportiva (Ibiza, Racing...) para explorar todos los caminos en torno a su gran pasión.
Es difícil encontrar a alguien que hable mal de Pérez, experto en relaciones sociales y firme detractor del conflicto. Quizá por eso está tan bien considerado en escenarios tan complejos como el futbolístico o el periodístico, donde, hasta ahora, seguía colaborando. Allí, en Aragón TV, admitió sin pudor recientemente que sufrió de lo lindo en Andorra, donde se presentó con su hija Martina para presenciar en directo el partido del Zaragoza en el Principado. Porque así es Néstor Pérez, un técnico entregado a una pasión que, como su amigo David Navarro, cumple el sueño de su vida. Ese que creyó inalcanzable y que abraza ahora, cuando todo va mal y su Zaragoza agoniza. Un zaragocista de cuna que, por cierto, cree en milagros. Un león hambriento. Uno de los nuestros.