El Levante-Barça dejó varias imágenes más allá del fútbol. Desde el susto que se llevó Pau Cubarsí nada más terminar el partido hasta el intercambio de cánticos entre las dos aficiones, pasando por las instrucciones de Flick a pie de campo o la amistosa conversación entre Fermín López y Pablo Cuñat.
Nada más acabar el partido se vivieron unos momentos de tensión cuando un espontáneo saltó desde la grada y se dirigió corriendo hacia Pau Cubarsí. El aficionado, con gesto serio y realizando constantes aspavientos, alcanzó al central blaugrana y llegó a agarrarle, hasta el punto de hacerle perder el equilibrio y estar cerca de tirarlo al suelo.
La situación obligó a intervenir a tres miembros de seguridad, que tuvieron que emplearse a fondo para reducir al espontáneo y sacarlo del terreno de juego. No fue sencillo, ya que durante unos instantes el aficionado continuó dirigiéndose hacia Cubarsí y sus gestos vehementes no permitían saber con claridad cuáles eran sus intenciones. Finalmente, los miembros de seguridad consiguieron llevárselo del césped y todo quedó en un susto. Un buen sobresalto para Cubarsí justo cuando el partido ya había terminado.
Guerra de cánticos entre las dos aficiones
Fue el único incidente reseñable de la tarde y se produjo cuando el encuentro ya había finalizado. Durante el partido, eso sí, sí hubo un particular pique de cánticos entre los aficionados del Barça desplazados a Valencia, ubicados en una de las esquinas del estadio, y los seguidores del Levante situados muy cerca de ellos, en uno de los goles.
Hubo intercambio de cánticos entre ambos sectores. En un momento de la tarde, los aficionados granota entonaron cánticos reivindicando su españolidad mientras desde la zona azulgrana respondían con el “Visca el Barça y Visca Catalunya”, acompañado del ondear de varias estelades. En esta ocasión, además, las banderas pudieron entrar en el Ciutat de València, a diferencia de lo ocurrido en otros desplazamientos en los que este tipo de enseñas han sido requisadas en los accesos.
Más allá de ese pique, la afición del Levante estuvo a la altura. Primero homenajeó a los campeones del mundo del Barça y después no dejó de animar a su equipo, sin necesidad de recurrir al insulto. Una actitud que contribuyó a que el ambiente fuese intenso, pero sin que la rivalidad pasase a mayores.
Flick, con sus ‘extensiones’ sobre el césped
Hansi Flick también dejó alguna imagen curiosa durante el partido. El técnico azulgrana aprovechó en dos ocasiones para dar instrucciones directamente a jugadores que se acercaron hasta la banda.
La primera conversación fue con Rodri, uno de los futbolistas encargados de manejar los hilos del equipo. Flick habló con él de forma especialmente activa, corrigiéndole diferentes situaciones del juego en un momento en el que el Barça no terminaba de encontrar la fluidez que acostumbra. Más adelante fue el turno de Raphinha. El brasileño se acercó también a la zona técnica y mantuvo una breve conversación con el entrenador, que volvió a aprovechar para realizar algunas indicaciones.
Fermín y Cuñat, la amistad por encima de la rivalidad
La última imagen fue mucho más amable. Fermín López fue el último jugador en abandonar el terreno de juego porque se quedó durante varios minutos conversando con Pablo Cuñat, guardameta suplente del Levante.
Ambos mantienen una buena relación después de haber coincidido en la selección española Sub-21 y aprovecharon el final del encuentro para ponerse al día. Estuvieron charlando durante varios minutos y terminaron fundiéndose en un abrazo antes de marcharse cada uno hacia su respectivo vestuario.