El Villarreal CF afronta una visita de máxima exigencia a San Mamés con la necesidad de volver a ganar lejos de La Cerámica. El conjunto dirigido por Marcelino García Toral se mide al Athletic Club con la intención de cortar una racha negativa a domicilio que comienza a alargarse más de lo deseado y que, de no ganar ante el cuadro vasco, supondría la peor racha como visitante desde el regreso del técnico asturiano.
El conjunto 'groguet' no ha conseguido sumar un triunfo lejos de su estadio en la segunda vuelta del campeonato, aunque con un asterisco: el 18 de febrero logró un importante triunfo en el Ciutat de València, enmarcado en la segunda vuelta por calendario, pero correspondiente a la primera.
La mentada victoria frente al Levante fue la última que cosechó el cuadro 'groguet' lejos del Estadio de la Cerámica y, desde entonces, ha encadenado tres salidas sin conocer la victoria. Eso sí, manteniendo una versión sublime como local donde ha contado sus últimos cuatro encuentros por victorias y que le ha servido para mantener la tercera plaza y su distancia con los perseguidores.
En este periodo, el Villarreal ha sumado solo un punto de nueve posibles, con un balance de dos derrotas y un empate. Cayó con contundencia ante el FC Barcelona (4-1), logró empatar en el tiempo de descuento frente al Deportivo Alavés (1-1) y volvió a perder ante el Girona FC (1-0) el pasado lunes en uno de los encuentros más flojos que se le recuerdan al cuadro de Marcelino en la presente campaña.
Aunque esta dinámica ya se repitió hace apenas unos meses, cuando el equipo también enlazó tres jornadas sin ganar: Betis (2-0), Osasuna (2-2) y Getafe (2-1), todavía está lejos del peor registro del técnico asturiano a los mandos del Submarino. En su primera etapa en el banquillo amarillo, durante la temporada 2014-15, Marcelino llegó a acumular hasta once partidos consecutivos sin lograr la victoria, desde la jornada 17-38, con un balance de 3 derrotas y 8 empates.