El Burgos acabó ganando al Real Zaragoza con un gol de Kevin Appin en el 65, pero antes, a la media hora, pasado el minuto 30, el jugador del conjunto burgalés ya vio puerta en un tanto que fue anulado en el minuto 32 tras la llamada de la sala VAR, de Luis Milla Alvéndiz, al colegiado Alejandro Morilla para que revisara la acción, en la que Florian Miguel está en fuera de juego cuando Curro centra y empuja a Aguirregabiria, que trata de obstaculizar el remate de Appin.
"Te recomiendo una revisión para que valores una interferencia en el gol que se ha concedido por favor. Avísame cuando estés en la pantalla", le pide Milla Alvéndiz a Morilla para que detenga el juego y se dirija al monitor. "Te voy a mostrar donde ese jugador está en posición de fuera de juego y luego una vez que el balón va a la zona hay contacto físico, te la dejo en dinámica y la valoras. Te dejo dos cámaras para que valores ese contacto", le añade el colegiado de la sala VAR.
"Efectivamente Milla, lo que veo es que el jugador número 12 (Florian Miguel) como dices está en fuera de juego y lo que hace es interferir el número 20 (Aguirregabiria) con contacto físico, lo que supone un fuera de juego por interferencia del adversario, voy a anular el gol con tiro libre indirecto a favor del Zaragoza".
Fallo del semiautomático en el 94
El Burgos tuvo otro gol más anulado, este de Fermín en el descuento, en el minuto 94, aunque no fue necesario que el colegiado acudiera al monitor del VAR, en un fuera de juego muy ajustado de Mario y en el que el videoarbitraje tardó más de dos minutos en trazar las líneas de forma manual tras un fallo en el detector semiautomático, como confirmó con posterioridad el Comité Técnico de Árbitros.