Martín Peláez, presidente del Oviedo, y Agustín Lleida, director general azul, se marcharon abucheados del Estadio de Vallecas tras la derrota del conjunto carbayón por 3-0. Los pocos aficionados azules que se pudieron acercar ayer a Vallecas, dado el horario del partido, se quedaron esperando la salida de los jugadores, a los cuales aplaudieron por el esfuerzo realizado en las últimas jornadas. Cazorla, de hecho, se quedó firmando autógrafos un buen rato. Sin embargo, cuando salieron Peláez y Lleida, los pitos inundaron el ambiente mientras ambos directivos se subían al autocar azul.