“En esta sala, él es el puto jefe, el puto amo, el que más sabe del mundo”, le dedicó hace 15 años Pep Guardiola a “Yosé” Mourinho en el punto más abrasador de la hoguera de los clásicos. Este martes, el técnico portugués decidió no sentarse en esa misma sala antes del Real Madrid-Benfica de la vuelta del playoff de la Champions (21.00, Movistar). Lo expulsaron en la ida de Lisboa (0-1 para los blancos) y se acogió a su derecho a no presentarse a la conferencia previa. Su sustituto fue su asistente João Tralhão. Silencio atronador del técnico y del club sobre el caso Prestianni. “No vamos a hablar nada del tema”, avisó un portavoz antes de la comparecencia.