125 lb (57,15 kg) es el límite inferior; 265 lb (120,2 kg) el techo. Entre ambos puntos hay doce clases estipuladas en el reglamento interno de la compañía: straw, fly, bantam, feather, light, welter, middle, light heavy, heavy y tres recientes para mujeres. Ningún atleta puede competir fuera de su franja sin certificado médico y aprobación de la comisión estatal.

Si planeas apostar o entrenar con meta profesional, apunta los saltos de 10 lb entre 115 y 185, y los 20 lb que separan 185 de 205; esos saltos condicionan el estilo de pelea más que cualquier otra variable. Además, recuerda que desde 2026 la organización obliga a realizar controles de hidratación el día del combate: superar el 5 % de rebote de peso puede costar hasta el 30 % del salario garantizado.

Lista oficial de 8 clases

Lista oficial de 8 clases

Pesaje 48 h antes al combate; si rebasas el límite se te quita el 30 % de la bolsa y pasas a la división de arriba.

Straw: hasta 52,2 kg. Fly: 56,7 kg. Bantam: 61,2 kg. Feather: 65,8 kg. Lightweight: 70,3 kg. Welter: 77,1 kg. Middle: 83,9 kg. Light Heavy: 93 kg. Cada franja incluye un margen de libra extra para la báscula oficial.

Heavy no tiene techo: debes superar los 93 kg; de lo contrario se te baja a la anterior. Control antidopaje USADA incluye análisis sanguíneo y urinario sin aviso.

Regla de 126 lb (57,6 kg) para mujeres en Gallo; el resto coincide con la tabla masculina a partir de Paja. No existe Super-Mosca ni Super-Peso Completo en el reglamento 2024.

Cambio de división: solicitud por escrito al athletic commission, análisis de composición corporal y 6 meses de suspensión si bajas más de una clase en el mismo año.

Consulta siempre el contrato antes de firmar; los bonos por “Performance of the Night” varían según el evento y la marca de reloj oficial es Tissot para cronometrar el pesaje.

Límites en libras y kg

Registrarte para pelear en 125 lb (56,7 kg) implica bajar al menos 6 % de grasa sin caer bajo 8 %; si el análisis de composición marca 57,2 kg a las 8 a.m. del día del combate, el combate se cancela y recibes suspensión de 90 días.

DivisiónLímite oficial (lb)Límite oficial (kg)Peso en jornada (±8 %)
Mosca12556,761,2
Gallo13561,266,1
Ligero15570,375,9
Welter17077,183,3
Medio18583,990,6
Semipesado20593,0100,4
Pesado265120,2129,8

La franja de 206-265 lb (93,0-120,2 kg) permite 1 lb de tolerancia; escalar 0,9 kg arriba del tope obliga a entregar 30 % de la bolsa al rival y pasar controles de riñón y electrolitos cada 30 días durante seis meses.

Para las mujeres, 116 lb (52,6 kg) es el mínimo; bajar de 18 % de masa ósea descalifica automáticamente, según normativa de la comisión de Nevada desde 2026.

El peso “real” que ves en la báscula oficial se contrasta con el de la mañana del evento: atletas que llegan 12-15 % más pesados recuperan entre 8 y 11 kg en 24 h mediante solución salina al 0,9 % y carga de 16 ml/kg de agua con electrolitos.

Si tu plan es saltar de 155 lb (70,3 kg) a 170 lb (77,1 kg), añade 0,8 g de proteína por kg y 3 g de carbos por kg durante 10 días; subir más rápido genera 2,2 kg de tejido conectivo que no aportan fuerza explosiva y empeoran el VO2 en 6 %.

Cómo se miden los pesajes

Cómo se miden los pesajes

El control oficial ocurre entre las 09:00 y las 11:00 del día anterior al combate, en básculas certificadas por la comisión estatal con precisión de 0.02 lb (9 g). El atleta se coloca en ropa interior única, sin calzado ni reloj, y tiene derecho a una descarga de orina previa si lo desea; si marca por encima del límite, dispone de una hora adicional para reintentar bajo supervisión de un inspector.

El segundo control, la mañana del evento, es más relajado: 14 h después del pesaje oficial y permite fluctuaciones de hasta 8 % sobre el contrato. Se emplea la misma báscula calibrada, pero sin público ni medios, y el resultado se consigna en acta sellada; si el deportista rebasa ese margen, se le descuenta el 20 % de la bolsa y puede perder puntos según criterio arbitral.

Consejo directo: comprueba la tara de tu ropa interior antes de viajar; muchos han fallado por 15 g de etiqueta de spandex. Lleva un par idéntico desechable y pesa ambos en la báscula del hotel; si la diferencia supera 5 g, cámbialo. Guarda también una botella de 500 ml con solución electrolítica al 3 % y tómate 150 ml cada 15 min tras el corte de agua: así restituyes volumen sin sumar más de 200 g al peso final.

Campeones actuales por división

Alexandre Pantoja defiende el trono de las 125 lb desde 2023; si vas a apostar, revisa sus 5 finalizaciones en el cuadrilátero antes de retirar tu ticket.

Ilia Topuria arrebató el cetro de las 145 lb a Volkanovski en febrero; su récord impecable de 14-0 con 90 % de precisión de golpe es la referencia obligada.

El título de las 155 lb cambió de manos en 2024: Islam Makhachev lo conserva tras someter a su retador en la segunda ronda; su cadena de 13 victorias seguidas lo hace favorito hasta que aparezca un luchador con 70 % de defensa de derribes.

Sean Strickland controla las 185 lb desde sorprender a Adesanya; revisa su porcentaje de significativos por minuto (4,51) antes de considerar al próximo aspirante.

Las 205 lb tienen a Jamahal Hill de vuelta: 8 nocauts en 12 peleas, golpe promedio de 6,07 por minuto; si su rival no muestra récord similar de poder, la corona difícilmente se moverá.

Jon Jones mantiene el cinturón pesado desde marzo de 2023; con 27 triunfos y solo una derrota por descalificación, la casa de apuestas lo paga -450, reflejando escaso valor a menos que aparezca un grappler con historial de 20 sumisiones.

  • 125 lb - Alexandre Pantoja
  • 135 lb - Merab Dvalishvili
  • 145 lb - Ilia Topuria
  • 155 lb - Islam Makhachev
  • 170 lb - Leon Edwards
  • 185 lb - Sean Strickland
  • 205 lb - Jamahal Hill
  • +265 lb - Jon Jones

Qué pasa tras no hacer peso

El atleta que sobrepasa el límite pactado para la pelea ve retirado el 20 % de su bolsa de forma inmediata: 10 % al rival y 10 % a la comisión estatal. En 2026, a K. Holland le descontaron 36 000 USD por 0,7 libra de exceso; el contrato quedó vigente, pero el récord oficial marcó “NC” si el límite excedía el 5 %.

La empresa retira la opción de bonos por rendimiento y prohíbe la hidratación intravenosa si la diferencia supera los 2,5 kg. Desde 2019, USADA controla la muestra de orina justo tras la báscula: densidad 1.010 o más implica descalificación y suspensión de seis meses. El equipo médico puede exigir chequeos de riñón y electrolitos antes de levantar el veto.

El rival acepta o rechaza en un plazo máximo de dos horas. Si firma, la empresa suele renegociar el porcentaje: 30-50 % del cachet del infractor, más cláusula de “catch” a 195 lb o menos. Ejemplo: R. Rodriguez cedió 45 % de su paga a M. Lemos en UFC 283 y pasó de 145 a 146,2 lb; la pelea siguió como evento estelar, pero no optó a bonificación.

Plan alternativo: corte de 0,5 kg en sauna seca (40 °C, 15 min) o bicicleta con traje de plástico, seguido de 400 ml de agua con 3 g de sal y 5 g de glucosa para estabilizar presión. El nutricionista debe presentar declaración jurada de hidratación oral dentro de las 36 h siguientes; sin ella, la licencia se suspende hasta nuevo dictamen médico.

Cambio de categoría: pasos clave

Solicita análisis de composición corporal con DEXA cada 3 semanas; si la grasa visceral sube más del 12 %, frena el corte y mantén el volumen de entrenamiento.

Contrata nutricionista deportivo certificado y fija un techo de 0,8 kg/semana de reducción; la USADA sanciona pérdidas superiores al 6 % de masa en 30 días.

Planifica 10 semanas mínimo: semanas 1-4 elimina 400 kcal/día, semanas 5-8 juega con 250 kcal y ciclo carbohidratos, semanas 9-10 activa agua 2 % y sodio 500 mg.

Regula hormona tiroidea: TSH debe quedar entre 0,4-2,5 mUI/L; si baja de 0,3, introduce 2 días/semana de recarga hasta 6 g carbohidrato/kg.

Controla sueño: 7 h 15 min de media documentadas por actígrafo; cada 30 min deficitarios eleva cortisol 8 % y retrasa entrada en división inferior 3-4 días.

Prueba sparring de 5 rounds simulando hora de pesaje oficial; si poder de golpe cae más del 9 % o frecuencia cardiaca de recuperación supera 130 lpm a los 60 s, repite ciclo de hidratación.

Firma cláusula de compensación económica con equipo: 20 % del cacheo por cada 100 g fuera del límite el día del evento; esto reduce fallos en báscula del 18 al 3 %.

Mantén 48 h post-evento: ingiere 80 ml agua por kg y 1,2 g carbohidrato por kg cada hora durante 6 h; vuelve a tu línea habitual en 10-12 días sin rebote mayor de 3 %.

Preguntas frecuentes:

¿Por qué la UFC tiene ocho divisiones en vez de diez o doce? ¿No sería más justo para los atletas?

La cifra de ocho nació de un equilibrio entre medicina, negocio y espectáculo. Cuando la empresa compró el Pride y absorbió otras promociones, hizo estudios de composición corporal: saltos mayores de 8-9 % entre clases elevan el riesgo de deshidratación extrema y lesiones. Ocho cortes dejan un promedio de 5,7 kg entre cada uno, un hueco lo bastante seguro para la mayoría de los peleadores sin obligarles a bajadas brutales. Desde el lado económico, más divisiones diluirían la profundidad de cartelera: con ocho, cada campeón puede defender dos veces al año y mantener la división activa; con doce, muchos títulos quedarían en espera. Por último, el público recuerda con facilidad quién es el campeón de cada peso; añadir cinturones restaría valor simbólico. Así que, aunque algunos atletas se quedan entre dos clases, la organización prefiere la estabilidad de ocho.

¿Cuál es la diferencia real de kilos entre peso wélter y medio? Me cuesta verlo en la tele.

El wélter tope en 77 kg y el medio en 84 kg; son 7 kg de diferencia, lo que en la práctica se traduce en casi un 9 % de masa. En la jaula eso se nota: un medio bien hidratado puede llegar a los 93-94 kg el día de la pelea, mientras que un wélter suele rondar los 86-87 kg. El choque de fuerza se parece al que notaría un aficionado de 75 kg contra uno de 82 kg: no parece un abismo, pero el peso extra se lleva en clinch, en la press contra la cerca y al bloquear patadas. Por eso muchos luchadores que bajan de 84 kg a 77 kg se quejan de que "el otro se sentía como un bloque de hormigón", aunque en la báscula solo hay siete números de diferencia.

¿Puede un campeón de peso pluma subir y pelear por el título ligero sin perder su cinturón?

No. La norma escrita dice que un campeón que quiera disputar otro título debe vaciar el que posee antes de subir a la báscula. La única excepción fue el "champ-champ" promocional: la empresa anunciaba dos combates por dos cinturones en una misma noche, pero eso fue ocasión aislada y requería aprobación del presidente. Desde 2026 el reglamento es claro: si el peso pluma se pesa a 66 kg y quiere pelear por el ligero (70 kg), primero entrega el cinturón de 66 kg. De perder en la nueva categoría, se va sin nada; de ganar, queda como campeón ligero y la división pluma sigue con otro monarca.

¿Por qué hay pesos que parecen vacíos de talento y otros con diez contendientes?

Por la distribución natural de la masa corporal y el efecto llamada. El peso medio (84 kg) concentra a hombres de 1,80-1,85 m, la estatura más común en deportistas; por tanto, la cantera es enorme. En cambio, el peso pesado empieza en 93 kg y no hay techo: los atletas de 120 kg y 1,95 m suelen ir al boxeo o al fútbol americano donde el sueldo base es mayor. Además, cuanto más alto el peso, más difícil encontrar velocidad y resistencia juntas; de ahí que la división reine solitaria. El peso gallo (61 kg) también sufre: muchos peleadores de 1,65 m prefieren bajar a 57 kg para evitar a campeones tan dominantes como Sterling o O’Malley, con lo que la cola del ranking se adelgaza.

¿Qué pasa si un luchador no da el peso? ¿Siempre se cancela la pelea?

No siempre. Si la báscula marca 200 g o menos de exceso, el rival puede aceptar el combate igual; el peso pesado se considera aceptable hasta 0,5 kg. Pasado ese margen, la pelea sigue adelante pero con castigos: el infractor cede entre 20 % y 30 % de su bolsa al oponente y no puede ganar el cinturón si lo estaba disputando. Solo se suspende cuando la diferencia supera el 2 % del límite y el contrario se niega; entonces la empresa busca un reemplazo de última hora o convierte el combate en exhibición. En los últimos tres años, solo el 4 % de las peleas se han cancelado por falta de peso; el resto se resolvió con multa y condiciones.

¿Por qué la UFC tiene ocho divisiones para los hombres y solo cuatro para las mujeres?

La diferencia obedece a dos factores: demanda histórica y profundidad de talento. Los hombres compiten desde 1993, así que la organización tuvo tiempo de abrir pesos cada cinco-cho años conforme crecía la cartelera. Las mujeres llegaron en 2013; primero se probó la categoría gallo (135 lb) y, al llenarse rápido, se añadieron pluma, mosca y paja. Las 125 lb y 145 lb aún tienen menos de 25 fichadas cada una, mientras que en algunas masculinas hay más de 70. UFC prefiere no crear cinturones “vacíos”: quiere al menos 30-35 peleadores activos por lista antes de anunciar nueva división.

¿Cómo afecta un cambio de categoría al contrato de un peleador?

El contrato sigue vigente, pero la parte económica se renegocia. Si bajas de peso y entras al top 15 de la nueva lista, puedes pedir “show money” más alto porque tu próximo rival será televisado en cartelera principal. Si subes y estás fuera del ranking, la UFC suele congelar el cache inicial hasta que ganes una pelea; de lo contrario cobras la misma cifra que en la división anterior. También te hacen firmar una cláusula de peso: si fallas el corte en dos ocasiones consecutivas, el contrato pasa a ser combate por combate en lugar de los cuatro o cinco asaltos habituales.

¿Qué pasa si un campeón de una división quiere disputar el título de otra?

Primero debe pedirlo por escrito al presidente de la categoría actual; luego la UFC exige que tenga al menos dos defensas consecutivas y que su índice de lesionados en entrenamientos no supere el 10 % del año. Si lo aprueban, el campeón firma un “acuerdo de doble cinturón”: conserva el actual, pero si pierde en la nueva categoría queda obligado a bajar de peso en 90 días o perderá automáticamente el otro título. Además, la empresa programa su siguiente defensa de la corona original en un máximo de seis meses para evitar que ambos cinturones se congelen.